EL PEZ REY Y LA SOCIEDAD O.A.S.Y.S. es un proyecto sobre los materiales y discursos que constituyen la historia. Datos contradictorios, lagunas, fantasías, fragmentos imaginarios, hacen posible construir cierta discursividad que organiza la historia. El proyecto intenta – pero nunca lo logra – reconstruir la historia de la fundación de un criadero de pejerreyes como Jardín del Edén en un pequeño pueblo de cinco mil habitantes en Santa Fe.

A principios de la década de 1960, Giuseppe y Nuncia Di Silvestro, llegan desde Sicilia a Cañada Rosquín (Santa Fe). Compran una serie de terrenos en las afueras del pueblo y construyen un gran criadero de pejerreyes. Los grandes estanques (en su totalidad ocupan una manzana entera y tienen una profundidad de cinco metros) habrían sido ocupados no sólo por pejerreyes sino también por yacarés, osos mieleros y coaties, que los Di Silvestro traen de sus viajes al Chaco. Debido a las condiciones del lugar, los pejerreyes murieron al poco tiempo, aunque investigaciones recientes sugieren que fueron envenados. Nada se sabe de la suerte que corrieron los yacarés, los osos y coaties. Frustrado el proyecto, las familias adineradas del pueblo deciden comprar la manzana y fundar allí el Club Privado O.A.S.Y.S, un club de natación que por sus dimensiones se convierte en la pileta más grande de Sudamérica.

Al parecer, el dinero con el cual llega Di Silvestro desde Italia provenía de la mafia siciliana. Di Silvestro, junto a su esposa Nuncia, habrían pertenecido a la mafia. Por razones que se desconocen, huyen con un gran botín y se refugian en un proyecto absurdo en medio de la pampa santafesina. Los italianos cuentan con millones de dólares, realizan fiestas extravagantes y se rodean de las clases altas de la zona, pero invierten mal el dinero y a los pocos años se quedan sin nada. Al parecer Giusseppe no podía retornar a Italia debido a su oscuro pasado, por lo que causa sorpresa el hecho de que a fines de los años´60 decide regresar a su país natal junto a Nuncia. Lo último que se sabe de ellos es que tuvieron una hija, Julia. En 1974 envían una fotografía de Julia junto a una almendra, cuyo significado los pobladores el pueblo desconocían. Luego, Nunca, Giusseppe y Julia, desaparecen. Los buscaron en viajes a Catania, los llamaron telefónicamente y les enviaron cartas, pero nunca se supo más nada de ellos. La sospecha es que los tres fueron asesinados.

Un audio encontrado recientemente, fruto de nuestras investigaciones, recupera la presentación original que hiciera Giusseppe Di Silvestro del proyecto del criadero en 1962. Lo que llama la atención es que señala el hecho de que los peces que él criará son los mismos que existían en el lago Tiberíades (o mar de Galilea) en la época de Jesús. Señala, además, que esto dio lugar a que los primeros cristianos utilizaran el ichthys – símbolo del pez – en la antigua Roma, mientras eran perseguidos por los romanos. El símbolo del pez, la mandorla – almendra – y la devoción por los animales, sugieren el hecho de que los Di Silvestro vinieron a Argentina a fundar el jardín del Edén.

Alfredo Aracil, curador.

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